Bailar en pocas palabras es una invitación sexual, una entrada... una pequeña probada a lo que puede haber. Hace ya unos meses tomé lecciones de baile de salon caribeño, osea, son, danzón, mambo, cha cha cha (cosa espeluznantemente difícil) y el objetivo principal salsa, el dichoso curso fue en el ITA y pues los otros compañeros de baile ingenieros de maestría en eléctrica con el enorme letrero NERD DOS PIES DERECHOS (cualquiera los tiene izquierdos) por frente.
Aquello parecía cosa perfecta para película. El maestro entusiasta negro, cubano y un tanto malhablado, el gordo tímido que resulto el mejor bailarin, los que se metieron por que pensaron que al saber bailar serian sexys y sacarían chicas en cada fiesta, y pues... yo.
Era el choque de dos mundos y yo extrañamente familiar de los dos. Las clases fracasaron y lo siento jamás ví un ingeniero bailar... esas invitaciones no llegaron. Para muestra... un botón.
Eso es tan sexy como una morsa al sol, cada vez que oígo "chatere" muero de risa y algo así eran las clases de baile.
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